Saber morir

1 Feb

No todos le temen a la muerte.

La aclaración puede ser necesaria porque en cierto modo de pensar ateo-materialista, que se nos sugiere dominante, la muerte se presenta bastante terrible. Tal vez simplemente porque la muerte no es material. O mejor aún, vamos a suponer que las personas sienten terror a ella porque tiene consecuencias o causas materiales. Entonces no se teme realmente a la muerte. pero finalmente se teme a tantas cosas y tantas implicaciones que uno podría bien temerle a la vida, y a uno se le figura que la muerte tiene una identificación clara por esta… Igual me desvío. El propósito principal: no todos le temen a la muerte.

Evitemos el ejercicio dialéctico que sugeriría que no temer a la muerte es buscarla, o amarla. El odio de la muerte, que es distinto al miedo, sugeriría las mismas implicaciones. En realidad lo más abundante estadísticamente -y me divierte la burlona manera de hablar de estadística, como si… ¿en serio?- debe ser a quien le sea indiferente. Como el Hip Hop, hay gente que lo ama, que lo deteste, que no le importa y por supuesto, quienes realmente no lo conocen y no pueden opinar. Discutiblemente la muerte caería en este último espacio.

Se puede temer algo que no se conoce, de entrada es la reacción común que presume el miedo. Más que por ser muerte, se le teme por desconocida, y si aceptamos así, reusando las implicaciones que mencionamos ya, la muerte está desvirtuada. La indiferncia es mucho más sensible: definitivamente lo que desconocemos nos es indiferente, y esta es una seguridad que todos podemos pedir. Si uno no se obsesiona en la muerte, en buscarla y en pensarla, la indiferencia se sobre entiende. Debo pensar que si mi primer propósito -no todos le temen a la muerte- es provocador, el pensamiento debe exigirse en nuestra cultura o nuestra natura.

Creo en tal exigencia, entiendo que se me ha exigido la cuenta personal de qué puedo pensar de la muerte. Y no puedo decir que mi razón fuera personal ni sensible, sino acaso reconocible, social, vivida. Pero las conclusiones que existen son divergentes, muchas espiritualidades y lasitudes las fomentan. No hay que sorprenderse de hallar entre ellas muchas que se centran en su carácter inevitable: si se muere siempre, no se puede pensar en morir siempre. Nuestra raza exige acaso más que otras la cooperación en la creación de un mundo futuro, en la idea de legar. Pero fuera de eso, morir es reposarse en la fatiga que es la vida. No tiene nada siquiera de extraño.

Entiendo que no se puede ser suicida sin tener algún miedo a la muerte. El que se mata tiene bien conciencia que uno no requiere que los órganos dejen de funcionar para que la vida termine, efectivamente traslada este gesto inevitable a una cotidianidad que vuelve la acción del suicidio redundante. Claro, supongo cierta lucidez y no sencillamente la materia del terror que sigue instintivamente una meta que acaso no pueden explicarse aquellos que cometen el gesto. El no temer a la muerte es un pensamiento fundamentalmente escéptico y el suicidio es un salto de fé, un gesto de confianza ciega.

¿Cómo puedo clamar que la quietud frente a la muerte es un reflejo tibio cuando es digerido y fomentado por tantas religiones y creencias? Arguyo de entrada, que la práctica de una fe es indistinta al sentir profundo que las acciones, comunes o atroces, dejan en nuestro espíritu. Una religion también puede ortodoxamente enseñar gestos escépticos a sus practicantes, nada lo impide. Incluso diría que la ortodoxia es por fuerza un escépticismo a las demás formas de pensar, es una voluntad de ignorancia que podemos tal vez identificar como aquella que actúa ante la muerte. Hay un pensamiento religioso que venera a la muerte, y su manera de rezar es el miedo. Un materialista no está obligado a creer, es simplemente una parte ideológica que su civilización le lega, en lo íntimo y en la verdad puede hacer lo que le plazca. Como no temer.

Y la costumbre de no temer, de saberse amenazado constantemente por una sombra de irrealidad y de miseria, acaso es también una manera de destilar estas fantasías mórbidas. No es moderno este valor.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: