Mucha y muchas

31 May

Mi gusto por las prácticas aglutinantes debe ser ya evidente para el lector fiel, empezando por el hecho de mi propia fidelidad a una diaria afluencia escrita en este sitio. Aquí puede detererme en caso de que no haya entendido para que yo pueda explicar -por cuestiones de energía no puedo pararme a explicar todo lo que balbúceo comunmente, hoy hago excepción-, que me refiero a un tipo de escritura abundante, casi barroca, llena de detalles y dimensión.

Este es un prejuicio personal, creo. Puede remitir a una práctica social, mas según entiendo muchas personas no tienen la paciencia ni el gusto por desenterrar cantidades de texto dentro de un sitio único, aunque se les presente por facilidad. La síntesis ha ganado muchos adeptos, en esta era de la -mala- información.

Tal vez esto justifica mi malsana inclinación por el detalle y las dimensiones, por perseguir lo que convencionalmente llamamos “gigantesco”. Y es que no pienso que un tipo de arte frente al que apenas interactúa pueda remitir a una manera de pensar, o pueda legitimarse. El arte, recordemos, es legítimo por poseer una base lectora adecuada, y para esto debe ser digno de percibir la atención. Me dirán que hay un montón de excepciones, por ejemplo, los noticieros. Yo entiendo que el género noticiero apenas pretende rozar la superficie de los sucesos cronísticos referidos, sin embargo, un noticiero televisivo es incluso más soportable que una nota escrita en un periódico cotidiano.

Ahora que lo pienso, en el mundo “real” -ese donde la literatura no importa-, los cotidianos sufren mucho pérdidas de ventas. En realidad es comprensible, la información escueta palidece considerablemente ante las facilidades que presta internet, logrando efectivamente, vencer la lógica de la velocidad -ni digamos el esfuerzo descomunal que debe ser imprimir y distribuir los diarios cada ciclo solar, es una fatiga hoy absurda-. Seguramente una noción de este estilo me ha aproximado a la prehistórica noción de que “grande” es mejor, si bien no refiero a las estrictas dimensiones.

Este blog -¿lo ha notado usted?- persigue distanciarse de los géneros enciclopédicos. No soy candidato a wikipedia, no intento tampoco, tenerlos al tanto del mundo que apenas atino a seguir torpe. Quiero proponer el tipo de digestión que se puede efectuar con esas mismas informaciones masivas que se tienen a la mano, y que a veces solo logramos ver como eso: datos sin seguimiento, lanzados al vacío nihilista de cuantas palabras puedan decirse y anotarse. La evidencia de que si hay mucho por decir, entonces podemos darnos a la tarea de decirlo mucho. Abundante, con cierta riqueza que lo caracterice, como la un amazonas.

Ahora, claro, mi transparente convicción no basta para lograr verdaderamente afectar la escala discursiva que nuestros medios de información proponen, en parte también me frustra soñal tal batalla perdida. Dispuesto a trabajar, comprometido, buscando contacto, fallo de antemano. Y es que no se puede triunfar solo contra el mundo, pues hombres -verosímilmente- mejores que yo no han ganado. Acaso precisamente, si a la larga cambiaron las cosas, fue por esta capacidad de ser leídos/oídos/interpretados. Uno no puede estar solo, pues incluso la obra más humana y voluminosa que una persona puede dar, solo alcanza para tanto. Necesitamos unidad, ser varios. En esa capacidad se encuentra nuestro potencial.

La misma tendencia que me permite concebir una visión aglutinante de la palabra, me hace ver una versión múltiple y rica de cooperación que lleve esta palabra a sus manos. He tratado, con mis aún singulares y humildes medios, de poner mi grano de arena -más allá de estos monólogos lanzados al vacío, que a fuerza de variarlos y concebirlos se me van volviendo sencillos- proponiendo otro medio de palabra, que si bien, no se asocia conmigo, merece mi sincera admiración, por emplearse en un trabajo consecuente. Es un sitio de internet, de podcasts, y ahora estará compartido aquí en esta página, con el afán de que ustedes mis bien teóricos y reducidos lectores, le den una pasada si les acomoda. El sitio en cuestión, va de un origen universitario en Stanford, y la calidad no es mala. Naturalmente, no siempre estoy de acuerdo con los juicios enunciados, pero esa es la gracia de cualquier asociación, incluso una tan modesta como la que estoy avanzando.

Espero pues, poder proveerles de este tipo de información aparentemente redundante entre todos los discursos que podemos encontrar en línea, pero que va a intergrarse en un modelo de búsqueda más que la simple cantidad. La diferencia entre muchas informaciones y mucha información. En lo concreto se gana bastante terreno.

Bueno, a modo menos promocional que lo anterior, aprovecho para decir que al hablar de “tamaño” o de “grandes obras”, me refiero a otro de mis siete -u ocho- paradoxales principios del arte, aquel que abordaremos en su debido momento como escala y que definitivamente no se reduce al número de páginas.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: